Introducción

Entre los objetivos marcados para los Estados miembros de Naciones Unidas hasta el año 2015, figura la erradicación de la pobreza extrema y el hambre, el logro de la enseñanza primaria universal y la igualdad de los géneros. De igual modo, la Unión Europea y la mayoría de los Estados miembros han adoptado la inclusión de actuaciones para la lucha contra la discriminación y la desigualdad que sufren muchas personas en su relación con el mercado laboral, introduciendo la erradicación de la exclusión social en sus políticas públicas. Podemos destacar: los Tratados de Maastricht y Amsterdam, que incluyen el compromiso para combatirla.

Además, el Libro Blanco de Delors se puede considerar como el punto de arranque de una serie de políticas impulsadas por las instituciones de la Unión Europea, que pretende atacar uno de los problemas principales con los que se enfrentan a diario los países que la integran: “El Desempleo”.

De esta forma, se puede considerar que existe un acuerdo general en que la lucha contra la exclusión social se ha convertido en uno de principales objetivos de la sociedad actual.

El autoempleo, entendido como el empleo generado por uno mismo, es una salida profesional muy interesante y que se empieza a contemplar en Andalucía como una alternativa, cada vez más valorada. Una persona que desea trabajar, debe saber que la empresa pública o privada, no son las únicas generadoras de empleo, también lo puede ser uno mismo, de forma individual o colectiva, y no solo para si mismo, sino que también puede convertirse a través de su iniciativa empresarial en generador de empleo para otras personas.

Las distintas fórmulas empresariales de la economía social (cooperativas, sociedades laborales y autónomos/as) se perfilan como respuesta a problemas como el desempleo, la despoblación de las zonas rurales, el estancamiento de muchas económicas locales, o la desprotección y despreocupación del medio ambiente y del entorno local.

Sin embargo, emprender, auto emplearse y, más allá, crear la propia empresa, supone recorrer un camino, seguir un proceso, para el que las personas normalmente no estamos preparadas.

En los casos en los que una persona con discapacidad se plantea iniciar un proyecto empresarial, cuenta como principal motivación la finalización de una etapa larga de desempleo sin respuesta por parte del mercado laboral por cuenta ajena, por lo que crear su empresa se configura más como exclusión que como opción.

En ocasiones, la discapacidad puede haber sobrevenido por un accidente o enfermedad profesional, lo cual incrementa la dificultad de la situación dado su dificultad para emprender en el sector en el que cuenta con experiencia, siendo este caso frecuente en varones.

De otro lado y más acentuado en el caso de discapacidades adquiridas de modo congénito, en la infancia, adolescencia o juventud, se aprecia un proteccionismo familiar que les ha mantenido en inactividad formativa y/o laboral.

Cuentan con un alto sentido social y son frecuentes los planteamiento de preferencia en las contrataciones de su proyecto, de personas que pudieran encontrarse en iguales circunstancias

El emprendedor suele plantearse una gran cantidad de interrogantes en el momento de desarrollar su proyecto empresarial :cuáles son los trámites para la puesta en marcha de su negocio, qué formas jurídicas son convenientes para la creación de su empresa y cuáles son las diferencias entre cada una de ellas, qué tipo de ayudas puede recibir, a donde dirigirse, a quien consultar, etc.

Esta guía pretende poner a disposición de los emprendedores  los recursos para autoemplearse y destacar los aspectos específicos para personas con discapacidad, conocer la normativa a este respecto y recopilar los recursos existentes , ordenando la información de manera que sea útil a las personas con discapacidad, entidades del sector, etc.